Las empresas constructoras tuvieron que realizar convocatoria de acreedores como consecuencia de las deudas del Estado. En total son seis empresas que superan los 310 millones de dólares de deudas a cobrar con el estado. Capaco y Cavialpa enviaron al Ministerio de Economía y Finanzas la reglamentación del factoring para cobrar parte de esos montos y pidieron que el gobierno negocie con los bancos las tasas de interés. Entretanto, las obras públicas se ralentizan y algunas siguen paralizadas.
Fuente: 📰 abc.






